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Aunque en múltiples ocasiones
se citen obras de Leonardo en inventarios de antiguas colecciones españolas,
al haber podido identificar algunas y comprobar que en realidad eran
de mano de seguidores de su estilo, me parece legítimo poner
en duda que llegaran a España originales suyos. Sin embargo,
se tiene noticias de la presencia en nuestro suelo de pinturas de los
llamados "leonardescos" desde el siglo XVI, lo que se explica,
en parte, por la temprana anexión del milanesado (1535) a la
corona española y el consecuente establecimiento en la región
de españoles, tanto a título particular como oficial -piénsese,
especialmente, en los sucesivos gobernadores que sirvieron al Rey en
aquellas tierras. En el siglo XVI, Vasar¡ alude
al envío a nuestro país de una pintura relacionada con
Vinci. Al hablar de Lorenzo di Credi dice: "Le prime pitture
di Lorenzo furono...; ed un quadro molto meglio che l'altro (se refiere
a un cuadro de "Nostra Donna"), che fu similmente da Lorenzo
ritratto da uno di Lionardo da Vinci, e mandato anch'esso in Ispagna,
ma tanto simile a quello di Lionardo, che non si conosceva Tuno dall'altro."
(1). Aunque ignoro a que obra se refiere el aretino creo que su información
debe ser cierta, ya que se sabe que Lorenzo di Credi fue condiscípulo
de Leonardo en el taller de Verrocchio y que frecuentemente se inspiró
en composiciones suyas. En la capilla del condestable de la catedral de Burgos sigue conservándose una "Magdalena" de Giampietrino, donada muy probablemente por don Pedro Fernández de Velasco (1528-1559) ya que parece corresponder, como indicó López Mata, a la siguiente de su inventario de 1548: "otra ymagen de la Madalena de pincel dió don Pero Fernández de Velasco nieto de los fundadores..." (2). De este mismo pintor posee la catedral de Ávila, posiblemente desde antes de 1554, un "Ecce Homo" (3) -anteriormente creído por Gómez Moreno de pintor flamenco del siglo XVI (4), y reproducido en una recientísima publicación como obra de escuela de Tiziano (5). Felipe II entregó a El
Escorial dos obras de Luini (una de ellas como obra de Leonardo -"La
Sagrada Familia con San Juanito" (hoy en el Museo del Prado. Cat.
n.° 242) (6)- y la otra como del "Maestre Sebastian"
[Sebastiano del Piombo (?)] -"La Virgen, el Niño Jesús
dormido, San Juan (?) y dos angelitos", considerada desde el Padre
Sigüenza (1605) hasta el siglo XIX de Leonardo, desapareció
durante la francesada; actualmente el monasterio sólo conserva
de ésta dos mediocres copias (7)-) y una hermosa copia de la
Santa Cena de Leonardo [posiblemente lombarda, y difícilmente
de Yáñez como supuso Tormo (8); en 1585 se hallaba en
la catedral de Valencia (9); desde su llegada al monasterio adornó
el Refectorio del Colegio, hasta que Quilliet, en 1809, la trasladara
a Madrid para formar parte del proyectado Museo de Pinturas (10); posteriormente
fue enviada a París de donde volvió en tal estado que
se perdió irremediablemente (11)]. Dentro del mismo siglo se tiene referencia de otra pintura
-atribuida en el presente estudio a Giampietrino-, que debió
llegar entonces: "La Magdalena penitente fija en la contemplación
de un crucifijo" (en 1955 en colección privada, Madrid).
Perera (12), quien la creyó de Sodoma, dice que fue comprada
en Italia por el cardenal Pacheco y traída a España posteriormente. Durante el siglo XVII -siglo de oro del coleccionismo
español- no podían faltar alusiones a supuestos originales
y copias de Leonardo y a obras de pintores leonardescos en las colecciones
españolas. En la tasación (12 de febrero de 1609) de las
pinturas que quedaron a la muerte de Pompeo Leoni se menciona: "Un
cuadro de la Degollación de S. Juan Bautista, de mano de Luino...
700" (13). Se ha pensado, con razón, que pudiera corresponder
a la obra que de este asunto y pintor se conserva en el Museo del Prado
(14). En 1609 el duque de Lerma entregó al monasterio
de San Pablo de Valladolid una "Virgen", considerada
copia de Leonardo (15). Asimismo, es muy posible -aunque no haya encontrado
documento que lo confirme que la copia milanesa de la "Magdalena"
de Giampetrino (capilla del Condestable) conservada
en la sacristía de la Colegiata de Lerma fuera también
un regalo de dicho duque (16). Se sabe que el cardenal Federico Borromeo encargó
la realización de una copia de los "Desposorios de la Virgen"
-el original al fresco forma parte de la decoración realizada
en 1525 por Luini en Saronno-, la cual posteriormente envió al
rey Felipe III (17). Aunque se desconozca el momento en que llegó
a España, se puede asegurar que la "Natividad" de Luini
que se conserva en el Convento de la Encarnación ya se encontraba
en Madrid en el siglo XVII. Prueba de ello lo constituirían tanto
la mención que de la misma hace Luis Muñoz en 1645, como
el cordero pintado en su parte posterior, el cual, según Tormo,
está realizado "en técnica de estofado a la española
y en estilo español del reinado de Felipe III... " (18). Más abundantes son las referencias a obras de
nuestros pintores durante los reinados de Felipe IV y Carlos II. En los inventarios conocidos de dichos monarcas he encontrado
primeras menciones de pinturas que he podido localizar y que, muy posiblemente,
llegaran a nuestro país durante la segunda mitad de la centuria.
Tal es el caso de las siguientes que ya se citan, aunque como Leonardos,
en el inventario del Alcázar de 1666: "Niño Jesús,
San Juanito y el cordero" de Luini (posiblemente sustraída
del Palacio Real durante la invasión francesa, hoy en la National
Gallery of Canada, Ottawa) (19); copia de la "Virgen de los Husos"
(robada por José I; actualmente en la colección del duque
de Wellington) (20); copia de la "Gioconda" (Museo del Prado)
(21). Además de las localizadas, tanto en el inventario de 1666
como en el de 1686 (22) figuran algunas referencias a obras de Leonardo
o relacionadas con el mismo, de las cuales ignoro el destino que les
ha deparado la fortuna. Asimismo se sabe que el conde de Peñaranda
adquirió en Italia para Felipe IV la copia de "Santa Ana,
la Virgen y el Niño con un corderito" (original de Leonardo
en Museo del Louvre) que hoy se conserva en el Museo del Prado (23). El marqués de Leganés, gobernador de Milán
de 1635 a enero de 1641 (24) es, sin duda, el noble de la época
de Felipe IV que atesoró mayor número de creaciones de
nuestros pintores. Muy probablemente a él pertenecía la
copia de "Santa Ana, la Virgen y el Niño" (original
de Leonardo en el Louvre) que se sigue conservando en El Escorial (25).
Aunque sea ésta la única citada en su inventario que creo
haber podido localizar, no quiero dejar de recoger que en su colección
figuraban: tres pinturas de Cesare da Sesto, dos de Giampietrino, una
de escuela de Leonardo, una posible copia de "Santa Ana, la Virgen
y el Niño" (original de Leonardo en el Louvre) y seis de
Luini (26). También otros personajes que vivieron durante
el reinado de Felipe IV contaron en sus colecciones con cuadros relacionados
con Leonardo. En el testamento de Vicencio Carducho (13 de abril de
1635) figuraba: "Una Sta. Catalina de Leonardo" (27).
En el inventario de la casa de Pilatos del duque de Alcalá de
1637 se menciona: "23. Un retrato de un clerigo de Leonardo
de Vince en habla es pequeño menor de un palmo y vino en el caxon
n° 5" (28). Don Juan Alonso Enríquez, almirante
de Castilla, debió poseer pinturas de filiación vinciana,
ya que en el inventario de sus bienes, realizado en 1647 tras su fallecimiento,
se mencionan cuatro ("Nuestra Señora y Santa Ana",
"Magdalena", "San Jerónimo" y "Retrato
de muger"), de las que se dice "de mano de Leonardo"
y una ("Virgen con Niño"), considerada "de
la escuela de lionardo" (29). Conocida es la pasión coleccionista de don Luis
de Haro y, sobre todo, de su hijo, don Gaspar de Haro y Guzmán,
ambos sucesivamente marqueses del Carpio. Don Luis consiguió
adquirir a través de Cárdenas una decapitación
del Bautista de la colección del conde de Arundel, la cual había
pertenecido anteriormente al conde Lemos (virrey de Nápoles entre
1610-1616), y era considerada entonces de Leonardo (30). Don Gaspar,
durante los años que residió en Italia como embajador
ante la Santa Sede (1677-1683) y como virrey de Nápoles (1683-1687),
no dejó de comprar obras de nuestros pintores. Algunas de éstas
las conservó hasta su muerte, otras se debieron perder al enviarlas
a España y no faltaron algunas que posiblemente las vendiera
pocos años después de adquirirlas. Entre las primeras cabe destacar una "Virgen con
el Niño" "Con Vnas flores en la mano y nra. Sra.
Con Vn libro", atribuida en el inventario de sus bienes de
1688 a Leonardo da Vinci, que pudiera corresponder al Luini de este
asunto y composición conservado en la Wallace Collection de Londres
y creído durante mucho tiempo procedente de las colecciones reales
españolas (31). Figuran, asimismo, en dicho inventario tres ("Virgen",
"Virgen, Niño dándole una palma a San Jorge y un
ángel" y "Retrato de Erasmo") "de Leonardo"
(32) y una ("Virgen, Niño y San Juanito"), considerada
entonces "de Leonardo" pero que anteriormente (Inventario
de 1682) se pensó "de mano de Luino" (33). Peor suerte les debió aguardar a cuatro pinturas
("Magdalena", una posible "Sta. Catalina" y dos
"Retratos"), que figuraban en el inventario de dicho marqués
de 1682 como de Leonardo y que, posteriormente, fueron embarcadas en
el fatídico bajel Llorel en enero de 1686 (34). Como indicó
Pérez Sánchez (35), es muy posible que dicho bajel se
hundiera en la travesía que debía conducirle a España. El tercer grupo lo constituirían las adquiridas
por dicho marqués antes de 1682 y de las que no he encontrado
mención en posteriores inventarios. Tal
es el caso de la, mencionada en 1682,: "... Venere tuna nuda
á sedere che tiene con maní un velo con veduta di paese
lontano di mano di Leonardo da Vinicí..." (36) -que
muy posiblemente corresponda al cuadro del mismo asunto y composición,
aunque de Luini, conservado en la National Gallery de Washington (37)-,
así como de una "Virgen con el Niño" "di
Leonardo da Vinci", otra "Virgen con el Niño en
brazos, san Gerónimo y San Juanito" de "scuola di
Leonardo da Vinci" y dos cuadros "Herodías con
la Vieja" y "Verdugo con la cabeza del Bautista" de "Bernardino
Luino" (38). En el siglo XVIII no escasean las menciones de obras
de los pintores estudiados, tanto en las. colecciones reales como en
posesión de conventos y particulares. Entre las pinturas que se entregaron en 1747 a don Santiago
de Bonavia para que las colocara en el Palacio del Buen Retiro, se cita
como obra de Leonardo una "Virgen con el Niño", la
cual actualmente se sigue conservando en el Palacio Real de Madrid y
aparece atribuida, con serias dudas, a Marco d'Oggiono en el presente
estudio (39). Asimismo, un original y una copia de Luini, hoy ambas
en el extranjero, aparecen citadas por primera vez -al menos no he sido
capaz de localizar menciones anteriores- en el inventario del Palacio
Real de Madrid de 1789, aunque atribuidas a Leonardo. Se trata de la
"Virgen con el Niño, San Juanito y el cordero" [L.
(pasado de tabla) 85 x 60,5, colección Rothschild, París],
de la cual se desconocía hasta este momento que procedía
de España (40), y de la copia de la "Virgen y el Niño"
de Luini (T. 74 x 51,5, Museo Wellington de Londres), que Kauffman identificó
correctamente con una citada en dicho inventario como obra de Andrea
del Sarto (41). La pintura de Londres fue sustraída del Palacio
Real durante la "francesada" y la de París es muy posible
que corriera la misma suerte. Además de las localizadas, en el
inventario del Palacio Real de Madrid de 1734 figuran tres retratos
"de Leonardo" (42), en el de 1747 otros tres retratos
distintos a los antecedentes, siempre atribuidos al mismo pintor, de
los cuales dos aparecen citados en inventarios
reales de 1772 (43), en el de 1789 una "Virgen con el Niño"
y un "Retrato", siempre como obras de Leonardo (44), y en
el del mismo año del Palacio del Buen Retiro otro "Retrato"
de su escuela (45). El infante don Luis de Borbón poseyó una
"Virgen con el Niño y San Juanito" de Luini, que años
más tarde pertenecería al marqués de Salamanca
(46). En los inicios del siglo XIX, Carlos IV adquirió en Roma
un "Retrato de Leiba", "creido de Leonardo Vinci"
(47). Se tiene referencia de varias pinturas, creídas
entonces de Leonardo o de su escuela, en conventos y colecciones particulares
de finales del XVIII. En el convento de Carmelitas Descalzos de Madrid
se hallaban en venta en 1786: "Una Santa Catalina", "Una
Virgen con el Niño" y el "Retrato de una Reina"
(48); Ponz cita dos más en dicho lugar: "Nuestra Señora
con el Niño" y unos "Niños en chico sobre una
ventana" (49). En el convento de San Pascual Bailón de la
capital de España cita Felipe de Castro una tabla "del
grande Leonardo de Vinci" (50). En la valenciana iglesia de
San Felipe Neri, Ponz describe el cuadro de la "Virgen con el Niño"
(hoy en la iglesia de Santo Tomás de Valencia), creído
por él "de Leonardo de Vinci o de alguno de los más
insignes de su escuela" y que en el presente estudio se considera
de pintor florentino de inicios del siglo XVI (51). En cuanto a las
colecciones particulares, tanto el marqués de Lierta y Ayerbe
de Zaragoza (52), como Sebastián Martínez de Cádiz
(53) y Cruz Bahamonde, conde de Maule, de la misma ciudad (54), el canónigo
Robles, arcediano de Toledo (55), y don José Nicolás de
Azara, ministro que fue en Roma de su magestad (56), creyeron poseer
Leonardos. El siglo XIX es, sin duda, el más funesto para
España en lo que se refiere a pérdidas de pinturas. Durante
la invasión francesa muchas fueron sustraídas y enviadas
a Francia para nunca ser recuperadas; algunas adornan hoy museos y colecciones
extranjeras. Las caóticas sucesivas desamortizaciones tuvieron
como efecto que un número considerable de obras de arte se perdieran,
otras pasaran a manos de particulares, los cuales en muchos casos las
vendieron a extranjeros, y, por último, que algunas pasaran a
formar parte de los museos provinciales, entonces creados, sin que sea
posible en muchos de los casos, dada la imprecisión de los inventarios
que se han descubierto sobre obras incautadas (57), determinar con seguridad
dónde se encontraban antes estas últimas. Asimismo, durante
dicha centuria se deshicieron históricas colecciones, como las
de la casa de Osuna y las de la de Altamira (58). En páginas anteriores se han mencionado pinturas
que se conservan en el extranjero y que fueron robadas durante la "francesada".
Durante sus años de permanencia en la capital de España,
Luciano Bonaparte se hizo con un "6. Ritratto di Donna di Leonardo
da Vinci" (59). Por un curioso catálogo de 1833 se sabe
que se vendieron en Londres una "Virgen con el Niño"
de Andrea Solario, y un "Salvatore" de Luini, que muy posiblemente
procedieran de la colección Altamira (60). Numerosas son las menciones de obras de nuestros pintores
en colecciones formadas en el siglo XIX. El marqués de las Marismas
poseía en 1837 una "cabeza de jovencita" de Luini (61),
y en la subasta de su colección de 1843 se mencionan: "Dos
niños acariciándose" de Leonardo (62), dos cuadros
-"Virgen y Niño" y "Salomé"- de Andrea
Solario (63), una "Santa Catalina" de Luini (64), una "Caridad
romana" de Cesare da Sesto (65). En la colección de don
Serafín García de la Huerta (1840) figuraban dos "Retratos"
"de Leonardo" (66). Don José Carreras Argerich
poseía en 1849 una "Sacra Familia" "de Cesare
da Sesto" (67). Pertenecieron, en 1856, a don José de
Madrazo, pasando posteriormente a formar parte de las colecciones del
marqués de Salamanca,: "Una Virgen y el Niño"
"de Leonardo" procedente de la colección Altamira,
y una "Natividad" "de Luini" (68). En la
colección D'Estoup (1865) se encontraba atribuida a Dominichino
una "Magdalena" que, en realidad, es copia de original de
Giampietrino, y que actualmente se halla en el Museo del Prado (69),
y una "Virgen con el Niño en brazos", atribuida en
su catálogo a Leonardo (70). Se siguen conservando en España numerosas pinturas
de leonardescos, así como copias y derivaciones de obras de Leonardo,
de las que desafortunadamente no me ha sido posible determinar cuándo
aparecieron en nuestro suelo. Es muy posible que muchas se encuentren
desde antiguo. Varias han sido publicadas y atribuidas correctamente,
un número importante de las mismas se mencionan y atribuyen,
por primera vez, en este estudio. En cuanto a las copias de Vinci cabe destacar "Santa
Ana, la Virgen y el Niño" (Museo del Prado. Cat. n.°
505), la cual por primera vez se considera la única existente
-en Berlín existió otra, que fue destruida durante la
última guerra mundial- del perdido cartón de Leonardo
descrito en una carta, fechada el 3 de abril de 1501, que Pietro da
Novellara dirigió a Isabella d'Este (71). Se da a conocer una
copia, posiblemente flamenca, de la Virgen del Clavel, que en 1975 se
encontraba en colección particular de Madrid, y se estudian una
serie de copias, algunas consideradas con interrogante flamencas, del
célebre original perdido de Leonardo: "La Virgen de los
Husos". Por lo que se refiere a las derivaciones de obras de
dicho pintor, lugar importante ocupa la tabla de la "Cabeza del
Bautista" del Museo Lázaro Galdiano, que es considerada
en el presente estudio por primera vez derivación de un posible
original perdido interpretado por el pintor de Forli Marco Palmezzano
a finales del siglo XV (72). El mismo Palmezzano se inspiraría
más tarde en otro original perdido del maestro para realizar
su "Cristo con la cruz a cuestas", firmado y fechado en 1537,
el cual se conserva en el convento de Carmelitas Descalzas de Alba de
Tormes (73). En cuanto a las obras de Giampietrino de las que se
desconoce su momento de llegada a España, algunas ya se conocían
y atribuían a Giampietrino -"Virgen y Niño"
(Museo de Bellas Artes, Valencia) (74), "Ecce Homo" (ref.
ant. Colección Grases, Barcelona) (75), "Magdalena"
(Museo del Prado. Cat. n.° 7.017, Madrid) (76), "Santa Catalina"
(Museo del Prado. Cat. n.° 5.813, Madrid) (77)-, una había
sido atribuida a otro pintor -"Santa Catalina" [Colección
Cervera (en 1953), Madrid] (78)- y, por último, tres creo son
completamente inéditas y vienen a aumentar el catálogo
de sus obras: "Ecce Homo" (En comercio, Madrid), "Santa
Catalina" (ref. ant. colección particular, Madrid), "Magdalena"
(Colección particular, Fuente del Maestre) (79). De Luini se conocían ya dos tablas originales
de las que se desconoce desde cuando figuran en España: "Virgen
y el Niño" (Convento de las Descalzas, Madrid) (80) y "La
Virgen con el Niño, San Roque y San Sebastián" (Iglesia
de Santa María, Utrera) (81), y dos copias: "La Virgen leyendo"
(Museo del Prado. Cat. n.° 558, Madrid) (82) y "Santa Catalina
con Ángeles" (83). A pesar de conocerlas a través
de fotografías creo que el catálogo de este pintor se
beneficia, por una parte, de la atribución al mismo y a un ayudante
del "Nacimiento" (ref. ant. Colección conde de Romanones,
Madrid) y, por otra, de dos copias: "Vanidad" [copia parcial
(ref. ant. Colección March, Madrid)] del original de Luini conocido
como "La Modestia y la Vanidad" de la Colección Rothschild
de Ginebra y "Magdalena" [copia (ref. ant. Colección
Almodóvar, Madrid)] de la obra de este asunto conservada en Nueva
York. Por último, he de señalar la presencia
en España, desde fecha indeterminada, de una "Cabeza de
Bautista" -copia conservada en la Casa de Lope de Vega de Madrid
(depósito del Museo del Prado. Inventario N. Adq. T. 1190) del
original de Solario del Louvre-, de la copia del siglo XVI de la "Salomé"
de Cesare da Sesto (Convento de las Descalzas Reales, Madrid) y de la
conflictiva cabeza del "Salvador" del Museo Lázaro
Galdiano, que en este estudio se atribuye con interrogante a Ambrogio
da Predis. Aunque exceda los límites de este trabajo, creo
que vale la pena decir dos palabras sobre los tres pintores españoles
del siglo XVI en los que la crítica ha percibido una más
acusada huella de leonardismo: Fernando Yáñez de la Almedina,
Fernando de Llanos y Luis de Morales. Los Fernandos o Hernandos debieron formarse en la Florencia
de finales del siglo XV e inicios del siglo XVI. La obra documentada
más importante y madura de estos pintores es, sin duda, el retablo
de la catedral de Valencia. La forma de componer, la relación
entre figuras y espacio, la cierta solemnidad y acompasado ritmo de
algunas de las tablas del mismo recuerdan, a mi juicio, a la pintura
florentina de aquellos años y especialmente -como ha sido puesto
de manifiesto por don Diego Angulo a propósito del "Nacimiento",
"Abrazo ante la Puerta Dorada" y "Nacimiento de la Virgen"
(84)- a Domenico Ghirlandaio. No pienso, sin embargo, que existan elementos
suficientes en ninguno de ellos para suponer que hayan sido discípulos,
en el sentido literal de la palabra, de Leonardo. Es muy probable que
el "Ferrando spagnulo" que aparece en la orden de pago fechada
el 30 de abril de 1505 a favor de Leonardo y de los pintores que le
ayudaban entonces en los trabajos relativos a la "Batalla de Anghiari"
(85) fuera uno de ellos (¿quizá Fernando de Llanos?).
Sin embargo, creo que la relación que mantuvo este pintor con
el maestro fue de colaborador y no de discípulo. El leonardismo
evidente presente en la obra de estos artistas -que pienso no es más
que un revestimiento que se superpone a una visión del arte predominantemente
cuatrocentista y que se manifiesta sobre todo en la utilización
del claroscuro y en la forma de modelar- creo pudieran aprenderlo de
la contemplación de obras del maestro en Florencia. Conviene
recordar que antes de 1506 Leonardo había realizado en dicha
ciudad las siguientes: "La Madonna Benois", "La Virgen
del Clavel", "La Adoración de los Magos" y la
perdida "Virgen de los Husos" (86). Por lo que se refiere
a la formación veneciana de Yáñez propuesta por
Caturla (87), no me parece que se pueda mantener. Las coincidencias
señaladas por la ilustre historiadora con obras de filiación
giorgionesca no son suficientes, a mi parecer, para justificarla. En cuanto a Luis de Morales, no percibo la influencia
de Luini a la que aludió E. du Gué Trapier (88), ni considero
esté probado su pretendido viaje al Escorial h. 1574, sugerido
por la misma profesora. Lo que conozco de su pintura me impide pensar
que pudiera estar familiarizado con el arte italiano. Considero, más
bien, que la formación flamenco-italiana, a la que alude la misma
Gué du Trapier al hablar de las obras de Morales anteriores a
1574, constituye la base de la formación de su estilo y que no
es fácil añadir a ésta una supuesta influencia
de obras de pintores leonardescos. Morales, a mi juicio, vió
a Leonardo a través de interpretaciones de pintores flamencos
que habían tenido conocimiento de obras de Leonardo o de leonardescos. Con esta breve introducción se ha tratado de demostrar que existe constancia desde el siglo XVI de la llegada a España tanto de copias y derivaciones de Leonardo como de obras de pintores llamados "leonardescos" y que los ejemplos localizados no deben representar más que la punta de un iceberg. Tanto por las menciones de obras no localizadas como por la lógica importación de obras lombardas, que se puede presumir de las especiales relaciones mantenidas entre el Milanesado y España desde el siglo XVI, es fácil suponer que debieron llegar en los pasados siglos muchas más pinturas de dichos artistas. Se ha hablado del importante papel que jugaron los Fernandos en la difusión del leonardismo en España -especialmente por la presencia de ambos en Valencia, de Yáñez en Cuenca y de Llanos en Murcia-, menos atención se ha prestado, sin embargo, a la influencia que debieron ejercer las pinturas leonardescas importadas. Espero que este trabajo sirva para tenerlas en cuenta y tratar de determinar hasta qué punto repercutieron en pintores españoles.
NOTAS (1) Vasari, T. IV, pp. 565-566 (A). (2) López Mata, 1950, p. 255 (F). (3) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (4) Gómez Moreno, 1983, vol. I, p. 118 (F). (5) AA.VV., 1986, p. 152, lám. 60 (F). (6) Abril de 1574 (E. 1.ª, 209): "Otra tabla en que está pintada Nuestra Señora con su Hijo y sant Juan, desnudos, y Joseph, de mano de LEONARDO DE VINCE. de noche: tiene de alto quatro pies y medio y quatro de ancho (en centímetros 125,2 x 111,2)." [Zarco Cuevas, 1930, p. 48 (A)]. (7) Ver en Bernardino Luini: "La Virgen, el Niño Jesús dormido, San Juan (?) y dos angelitos" (original no localizado. Estuvo en El Escorial). (8) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (9) Benito Domenech, 1988, pp. 15 y 27 (F). (10) Hempel Lipschutz, 1961, p. 247 (F). (11) Bermejo, 1820, p. 304 (A). (12) Perera, 1954-1955, p. 159 y fig. 7 (F). (13) Saltillo, marqués del, 1934, p. 109 (F). (14) Perera, 1954-1955, p. 155 (F), Cat. Museo del Prado, 1985, pp. 377-378 (F). (15) García Chico, 1946, p. 387 (A). (16) Ver en el presente estudio parte dedicada a dicha pintura. (17) Beltrami, 1911, p. 400 (no cita fuente) (D). (18) Tormo, E., 1917, p. 130, 180 y 183 (F). (19) Inventario del Alcázar de 1666 (B). En "Pieza de la Torre:quarto alto" : "538- vara y quarta de alto y 3 quartas de alto (sic) (en centímetros 104,5 x 63) de dos niños y un cordero en medio 200 dus. de plata de mano de Leonerdo Abinze". (20) Inventario del Alcázar de Madrid de 1666 (B). En "pieza en donde murio su mag.": "83- Otra pintura de Nra. Sra. con el Niño de 3 quartas de alto y 2 de ancho (en centímetros 63 x 42) de Leonardo de Abinci 1.110 rs de plata". (21) No puede corresponder, como supusieron Allende Salazar y Sánchez Cantón [1919, pp. 8-9 (F)] y Bottineau [1958, p. 50 (B)] a la siguiente del inventario de 1686: "Otra lamina de Vna terçia de alto (en centímetros 27,8) de vna caveza de vna muger risueña original de mano de Leonardo de Albinçi" por no corresponder ni el asunto ("caveza" se refiere sólo a rostro, no a retrato con manos como es el estudiado), ni las medidas (obra citada en el inventario 27,8; obra del Prado 76 x 57), ni el soporte ["lamina" (es decir cobre) en inventario; tabla en obra del Prado]. Posiblemente se trate de la siguiente citada en el inventario de 1666 (B) en la Galería del Mediodía del Alcázar: "588 vara de alta y 3 quartas de ancho (en centímetros 83,5 x 63) vna mujer de mano de Leonardo Abince. 100 ds". Para más información ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (22) Ver en el presente estudio: Menciones... Leonardo... (23) Vannugli, BMP, 1988, p. 37 (F). Poco después de recibir esta obra Felipe IV debió donarla a El Escorial, ya que la cita en dicho lugar el Padre Santos en 1667 [p. 83 y 83v (A)]. Venturi la atribuyó a Cesare da Sesto, atribución mantenida por algunos críticos contemporáneos. En el presente estudio se considera de pintor flamenco establecido en Lombardía o lombardo de primeros decenios del siglo XVI. (24) López Navío, 1962, p. 264 (F). . (25) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (26) Inv. 1655, López Navío, 1962, pp. 311, 312 (Sesto), 311, 312 (Giampietrino), 311 (Escuela de Leonardo), 264 (posible copia de "Santa Ana, la Virgen y el Niño"), 280, 282, 283, 327, 313, 314, 284 (Luini) (F). Sobre las posibilidades de que fueran de los pintores a los que se les atribuye y sobre sus relaciones con las pinturas conocidas de éstos véase en el presente estudio parte dedicada a las mismas en: Menciones... Cesare da Sesto, Menciones... Giampietrino, Menciones... Leonardo, Menciones... Luini. (27) Martínez Ortega, 1966, p. 413 (F). (28) Brown y Kagan, 1987, n.° 2, p. 252 (F). (29) Fernández Duro, 1910, T. XII, p. 394, 397, 396, 395 y 392 (F). (30) Es muy posible que se tratara en realidad de una obra de Luini y quizá no sea demasiado osado pensar que corresponda al cuadro de este asunto y autor que se encuentra en la Galería de los Uffizi de Florencia. Véase parte dedicada a la pintura perteneciente a don Luis en: Bernardino Luini. Salomé recibiendo la cabeza del Bautista (después de estudio del cuadro de este asunto del Museo del Prado). (31) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (32) Burke, 1984, vol. II, pp. 262, 252c y 252 (F). (33) Burke, 1984, vol. II, p. 252 (Inv. 1688) (F) y Pita Andrade, (1960), t. IV, p. 90 (Inv. 1682) (F). (34) Magdalena. Inventario del marqués del Carpio de 1682: "983.
Un quadro che rappresenta una Santa Maria Madalena con vaso di oro in
mano, dipinto di mano di LEONARDO DA VINCI, di palmi 2 e 1 1/2 in circa
senza cornicia stimato in... 80." [Pita Andrade, (1960), t.
IV, p. 163 (F)]. Cuadros del marqués del Carpio embarcados en
Nápoles, enero de 1686, en el bajel "Llorel" (C). En
la caja n.° 12 S.: "Una Santa Maria Madalena con un vaso
de oro en mano con N° 983 de mano de Leonardo da Vinci de palm.
2. y 1.1/2". (35) Pérez Sánchez, 1960, pp. 293-294 (F). (36) Pita Andrade, (1960), t. IV, p. 116 (F). (37) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (38) Pita Andrade, (1960), t. IV, pp. 158, 133, 114 (F). (39) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (40) En inv. 1789 del Real Palacio Nuevo de Madrid se cita: "Otro de igual medida ("vara escasa de alto y dos tercias de ancho" (traducidas las medidas a centímetros -83,5 x 55,6) que el antecedente (se trata del "Niño Jesús, San Juanito y un cordero" del mismo autor que se conserva en Ottawa). La Virgen y S.n Juan con el Niño que agarra un Corderito, Ydem (Leonardo Vinci): en... 4.000." [Fernández-Miranda, 1988, t. I, p. 23 (B)]. (41) Kauffman, 1982, pp. 89-90 (F). (42) Inventario del Palacio de Madrid de 1734 (B): (43) Inventario del Palacio Real de Madrid de 1747 (B). En "la
primera Sala de este Oficio (¿Furriera?)": (44) En el inventario del Palacio Real de Madrid de 1789 se cita en la "Pieza de bestir": "13 Dos tercias de alto y mas de media vara de ancho. La Virgen con el Niño en el regazo, Yd (Leonardo Vinci): en ... 3.000" [Fernández-Miranda, 1988, t. I, p. 23 (B)] y en la "Pieza de Tocador": "Vara escasa de alto, por tres quartas de ancho: retrato de muchacha recostada sobre vna mesa, que se agarra el delantal. Vinci... 2.000" [Fernández-Miranda, 1988, t. I, p. 39 (B)]. (45) En el inventario del Palacio del Buen Retiro de 1789 se cita: "1090. Otra en tabla, Escuela de Leonardo Vinci, con el retrato de un personage de dos tercias de alto y media de ancho... 200" [Fernández-Miranda, 1988, t. I, p. 337 (B)]. (46) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio en: Menciones... Luini. (47) Entre los cuadros enviados de Roma a la muerte del monarca (C): "436- Retrato de Antonio Leyva, creido de Leonardo Vinci, alto 1 p. 9 p. ancho 1 p. 4 p., en tabla Bueno". (48) Polentinos, conde de, 1933, p. 59 (F). (49) Ponz, t. V, pp. 262, 265-266 (A). (50) Bedat, 1968, n.° 162-163, f.° 44 (F). (51) Ver parte dedicada a esta pintura en: Pinturas derivadas de obras de Leonardo. Derivación de la "Virgen del clavel", de Leonardo. Iglesia de Santo Tomás, Valencia. (52) Martínez, J. (edic. Carderera), 1866, apéndice IV, p. 215 (A). (53) Ponz, t. XVIII, p. 20 (A). (54) Cruz Bahamonde, 1813, t. XIII, lib. XXIII, p. 345 (A). (55) Ponz, t. I, p. 225 (A). (56) Ponz, t. XIV, p. 56 (A). (57) Véase Rincón García, W., 1983, pp. 301-371 (F). (58) Polero, 1886, p. 215-216 (F). (59) Martínez de la Peña, 1982, p. 253 (F). (60) Altamira, 1833, p. 6 y 4 (CH). (61) Marqués de las Marismas, 1837, p. 53 (CH). (62) Marqués de las Marismas, 1843, p. 73 (CH). Posiblemente se trate de una copia flamenca de la composición de origen vinciano del "Niño Jesús y San Juan besándose", presente también en el cuadro de "La Sagrada Familia con San Juanito" [Museo del Prado (cat. n.° 242)]. (63) Idem, 1843, p. 74 (CH). (64) Idem, 1843, p. 73 (CH). Posiblemente relacionada con Giampietrino. (65) Idem, 1843, p. 74 (CH). (66) Saltillo, marqués del, 1950-1951, p. 210 (F). (67) Carreras de Argerich, 1849, p. 12 (CH). (68) Madrazo, 1856, pp. 77 y 48 (CH); marqués de Salamanca, s/f, pp. 77 y 48 (CH). (69) Ver parte dedicada a dicha pintura en el presente estudio. (70) D'Estoup, 1864, p. 96 (CH). (71) Ver parte dedicada a dicha pintura en este estudio. (72) Ver parte dedicada a dicha pintura en este estudio. (73) Esta obra, aunque sin ponerla en relación con Leonardo, fue estudiada por Gómez Moreno, 1967, vol. I, p. 383, y lám. en vol. II, p. 507 (F). (74) Atribuida a dicho pintor por Berenson, 1932, p. 231 (F). (75) Atribuida a dicho pintor por Berenson, 1968, vol. I, p. 463 (F). (76) Considerada en el Museo del Prado de Giampietrino y en este estudio posible obra del taller del mismo muy repintada. (77) Considerada en el Museo del Prado de Giampietrino y en este estudio copia milanesa de seguidor del mismo. (78) Relacionada con el arte de los Hernandos según Garín Ortiz de Taranco [1953, p. 97-98 (F) y Revista de Ideas Estéticas, 1953, p. 359 (F)] y en este estudio considerada de Giampietrino (?) o de su taller. (79) Citada por Melida [1925-26, vol. II, p. 253 (F)] como obra de "Escuela de Leonardo" en una colección inexistente en la actualidad de Fuente del Maestre; la he localizado en una colección particular de dicho pueblo y atribuido a Giampietrino. (80) Citada como obra de Luini por Gaya Nuño, 1968, p. 534 (F). (81) Atribuida a Luini por Tormo, 1925, pp. 24-25 (F). (82) Museo del Prado. Inventario..., 1990, p. 664 [copia de B. Luini (?)] (F). (83) La única noticia que tenemos de esta obrase la debemos a Ottino Della Chiesa [1956, p. 66 (D)], quien la cita en la colección de doña María Chávarri de Salazar (Bilbao). (84) Angulo Íñiguez, 1954, pp. 44-45 (F). (85) Verga, 1912-1913, fase. VIII, p. 132 (D). (86) El autor del "Descanso en la Huida a Egipto" del retablo de la catedral de Valencia [Angulo, 1954, p. 48 (F), piensa, a mi parecer justamente, que debe atribuirse a Llanos] se inspiró, sin duda, para las figuras de la Virgen y el Niño en la composición de esta última obra de Leonardo. (87) Caturla, 1942, pp. 35 y ss. (F). (88) Gue Trapier, E., 1953 (F).
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